Mi ausencia durante estos tres últimos días a este vuestro blog ha estado motivada por la enfermedad y hospitalización de mi abuelo. Finalmente la noche del domingo falleció y ayer fue su entierro.
Hoy quiero dedicarle con todo mi cariño y amor este post a su persona, y decirle que si allá donde este tiene acceso a este blog y puede leerme que ha sido un padre, un abuelo y un bisabuelo extraordinario, y que siempre, su forma de ser y de ayudar a tantos, tendrá un recuerdo muy grato entre todos sus vecinos.
Un vida como la suya, longeva, este año cumplía 90, y con mucha salud, la firmaría cualquiera; quizás la nota más triste de toda su vida fue el fallecimiento de su esposa hace 29 años y que finalmente su última gran ilusión, conocer a los gemelos de una de sus nietas, no será posible.
Querido abuelo descansa en paz.